Coinbase, una importante empresa de criptomonedas, ha iniciado un esfuerzo de cabildeo en Maryland para impugnar una orden estatal que restringe su programa de recompensas por staking. La campaña busca legislación para anular la directiva de cese y desista del fiscal general de 2023. Funcionarios indican que la compañía ha interactuado con numerosos legisladores para obtener apoyo.
Coinbase, que opera en más de 100 países y gestiona 425.000 millones de dólares en activos, lanzó una campaña de cabildeo en Maryland para contrarrestar una orden del fiscal general Anthony Brown. La orden, emitida en 2023 por la división de valores del fiscal general, prohíbe a la compañía ofrecer servicios de staking, que Brown afirma violan las leyes de valores.
El staking permite a los poseedores de activos digitales ganar ingresos pasivos, similar a intereses o dividendos. En el proceso, los clientes congelan temporalmente parte de sus activos, que Coinbase utiliza para validar transacciones en la blockchain. Los participantes reciben luego recompensas por contribuir a la seguridad y operaciones de la red.
Funcionarios de la compañía declararon que Coinbase se ha reunido con docenas de legisladores estatales de Maryland para buscar patrocinadores de nueva legislación. Esta medida propuesta codificaría el programa de staking, anulando efectivamente la orden de cese y desista y permitiendo que el programa de recompensas continúe de manera legal.
La campaña resalta las tensiones continuas entre empresas de criptomonedas y reguladores sobre cómo clasificar y supervisar los activos digitales. Las acciones de Maryland reflejan debates nacionales más amplios sobre regulaciones de valores en el sector cripto.