El mes pasado, el Congreso aprobó un importante proyecto de ley de vivienda bipartidista que incluye una disposición para convertir el programa de recuperación tras desastres del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) en un esfuerzo permanente. El cambio tiene como objetivo entregar ayuda más rápidamente tras inundaciones, incendios y otras catástrofes. El presidente Donald Trump ha indicado que es posible que no firme la medida.
La legislación se centra principalmente en abordar la escasez de vivienda, pero también establece un fondo y una unidad de recuperación tras desastres permanentes dentro del HUD. Permitiría que el gasto comience una vez que termine la asistencia de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), en lugar de después de años de retrasos. Una cláusula de caducidad limita el programa a tres años inicialmente.
El exfuncionario del HUD, Stan Gimont, señaló que los cambios alinean elementos clave para una acción más rápida. "Ahora todas las piezas están en su lugar para que funcione", afirmó. Carlos Martín, de Resources for the Future, señaló que la reforma podría reducir la brecha entre el apoyo de FEMA y el del HUD de años a meses.
El proyecto de ley se convertirá en ley al final del 10 de julio si Trump no lo veta. El Congreso cuenta con los votos suficientes para anular cualquier veto. Los retrasos en subvenciones anteriores, como las vinculadas al huracán Florence en 2018 y otros eventos previos, han dejado a las comunidades esperando años por nuevas viviendas e infraestructura.