El gobierno cubano reprime el tráfico de divisas en plena crisis monetaria

En Cuba, los mensajeros de remesas como Javier enfrentan una drástica reducción en su trabajo debido a redadas policiales contra redes de divisas. El gobierno busca controlar los flujos de dólares entrantes, en un contexto donde las remesas son la principal fuente de moneda extranjera tras la pandemia. Esta represión ha generado temor y afectaciones económicas para quienes dependen de estos servicios.

Javier, un mensajero de remesas en La Habana, esperaba que diciembre fuera su mejor mes desde que comenzó en este oficio. Sus colegas le habían hablado de picos en las transferencias durante las fiestas, potenciados este año por el temor al virus chikungunya y las políticas migratorias de EE.UU. Sin embargo, desde el 22 de noviembre, su rutina cambió. Ese día, mientras realizaba entregas, los medios estatales anunciaron la detención de 13 miembros de una red de tráfico de divisas, similar a su empresa. Gana un 0.5% de las sumas distribuidas: por 100.000 pesos (equivalentes a unos 222 dólares), recibe 500 pesos, y solía llevar a casa entre 1.500 y 2.000 pesos diarios, más en fechas especiales.

Ahora, solo trabaja uno o dos días a la semana, temiendo redadas. “Espero que las cosas mejoren a fin de año, porque la verdad es que ni siquiera gano para mis gastos diarios. La policía pasa todo el tiempo buscando mensajeros de remesas y a quienes compran y venden divisas. Parece que el gobierno se ha propuesto recuperar el control de todo el dinero que entra a Cuba, como cuando operaba Western Union”, dijo Javier.

La economía cubana dependía de exportaciones de servicios profesionales, turismo y remesas, que aportaban entre el 80% y 90% de las divisas. La pandemia devastó el turismo (ahora un quinto de los ingresos de 2018) y la cooperación médica, mientras el petróleo venezolano se reduce a 50.000 barriles diarios. Las remesas, canalizadas antes por Fincimex (subsidiaria de GAESA), ahora fluyen por vías informales ante la devaluación de las tarjetas MLC, que valen la mitad del dólar.

Un profesor de la Universidad de Camagüey, que asesora a un mayorista privado, explicó las trabas para las MIPYMES: “El Estado no tiene mecanismo legal para que intercambien pesos por dólares y transfieran fondos al exterior. Un paso fundamental sería un mercado oficial de cambio con tasa flotante realista”. En su lugar, el gobierno persigue el mercado informal, como la plataforma El Toque. La red desmantelada, liderada por el cubano-estadounidense Humberto Mora Caballero, manejó 1.000 millones de pesos y 250.000 dólares entre febrero y septiembre, comprando bienes en EE.UU. para MIPYMES cubanas a cambio de pesos a tasa informal.

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