Daniel Merino, ejecutivo de la productora Bizarro y director del Festival de Viña del Mar, terminó este lunes su colaboración con el gobierno del presidente José Antonio Kast. Ejercía de facto como director de Programación y Producción de Presidencia bajo un esquema ad honorem. Su salida se produce en medio de descoordinaciones internas.
Daniel Merino comunicó este lunes su decisión de dejar de colaborar con La Moneda, donde participaba sin desvincularse de Bizarro. Fuentes de Presidencia indican que tenía correo institucional, acceso a coordinaciones internas y formaba parte de giras oficiales, como los viajes a Arica y Antofagasta a mediados de marzo.
Merino, con más de una década en la industria del entretenimiento, se describe como gerente de entretenimiento en Bizarro Live Entertainment, experto en negociaciones con artistas y producción del Festival de Viña del Mar, que alcanza a más de 250 millones de espectadores anuales. Jugó un rol clave en la campaña de Kast, organizando actos como el cierre en el Movistar Arena.
Su salida responde a tensiones por descoordinaciones en la planificación de actividades, según fuentes palaciegas. Mantuvo buena relación con cercanos al presidente, como Cristian Valenzuela, Felipe Costabal y María Paz Fadel, pero acumuló diferencias con Benjamín Jadue, jefe de avanzada, y Catalina Ugarte, jefa de gabinete. Un episodio ocurrió en un evento en el Centro de Distribución Lo Aguirre de Walmart Chile.
Hace semanas, Merino publicó en X: “Los proyectos no fracasan por falta de ideas, sino por exceso de egos”, mensaje eliminado después y visto en La Moneda como señal de malestar interno.