El diputado federal Nikolas Ferreira completó una caminata de 240 km hasta Brasília en apoyo a la libertad de Jair Bolsonaro, pero el evento en la Praça do Cruzeiro quedó empañado por un rayo que hirió a decenas de simpatizantes. Al menos 72 personas recibieron atención, con 30 enviadas a hospitales. Ferreira visitó a los heridos y minimizó el incidente como natural.
El domingo 25 de enero, el diputado federal Nikolas Ferreira (PL-MG) llegó a la Praça do Cruzeiro en Brasília tras caminar 240 km desde Paracatu, Minas Gerais, habiendo iniciado el lunes 19. El evento, impulsado por el encarcelamiento del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y 3 meses por un intento de golpe de Estado, atrajo a unas 18.000 personas según el Monitor do Debate Político de la USP, con un pico de 15.800 a 20.100 (margen del 12 %). La Secretaría de Seguridad Pública del DF estimó más de 50.000 en la marcha hacia la plaza, dificultada por la lluvia. Poco antes de la llegada de Ferreira, alrededor de las 13.00, un rayo cayó cerca del Memorial JK en medio de una fuerte lluvia, hiriendo a los manifestantes que esperaban. El Cuerpo de Bomberos del DF atendió a 72 personas, enviando 30 a hospitales como el Hospital de Base y el Regional de Asa Norte; ocho en estado grave. Otra estimación de Folha reportó 89 atenciones y 47 hospitalizaciones, con síntomas como quemaduras, taquicardia e hipotermia. Nueve víctimas permanecieron hospitalizadas esa noche. Videos muestran a manifestantes siendo llevados a primeros auxilios y el equipo retirado por seguridad. Ferreira habló desde la cima de un camión de sonido, desafiando al ministro Alexandre de Moraes: «Brasil no te tiene miedo» y llamando a «despertar al país» de una «terrible pesadilla». Ignoró a las víctimas en su discurso, pero luego visitó el Hospital de Base cojeando con chanclas y posando para fotos. En Instagram, dijo: «Me aseguré de venir aquí personalmente, incluso después de 255 km caminando. Fue un incidente natural, no debido a nuestra irresponsabilidad». Criticó a la prensa por solo aparecer por el percance. Figuras de la oposición como el diputado Lindbergh Farias (PT-RJ) acusaron irresponsabilidad: «Caminó por la BR-040 sin notificar a las autoridades... Jugó con la vida de la gente», exigiendo una investigación de la PF. La caminata se transmitió en redes sociales como una telenovela, con alegatos de infiltración izquierdista y Ferreira usando chaleco antibalas. Asistieron el presidente del PL, Valdemar Costa Neto; Michelle y Flávio Bolsonaro no acudieron. La multitud era diversa, con oraciones, el himno nacional y pancartas contra Lula y Moraes. Víctimas como Sabrina Gadea relataron: «Fue como una bomba, la gente se desmayó».