El director de Hollywood Carl Rinsch recibió el lunes una condena de dos años y medio de prisión tras ser declarado culpable de defraudar 11 millones de dólares a Netflix para una serie inacabada. Los fondos se utilizaron en compras de lujo en lugar de destinarse a la producción.
El juez de distrito de EE. UU. Jed S. Rakoff dictó la sentencia en Nueva York tras la condena de Rinsch en diciembre por cargos federales de fraude electrónico. Los fiscales señalaron que Rinsch obtuvo el dinero alegando que era necesario para completar la serie de ciencia ficción White Horse, pero que lo transfirió a cuentas personales.
Rinsch gastó parte de los fondos en cinco Rolls-Royce, un Ferrari, 652.000 dólares en relojes y ropa, y 638.000 dólares en dos colchones. Según las pruebas presentadas en el juicio, también perdió cerca de la mitad del importe en inversiones especulativas y operaciones con criptomonedas.
Rinsch, de 48 años, citó problemas de salud mental y dificultades con su medicación durante la lectura de la sentencia y se disculpó ante el tribunal. Keanu Reeves presentó una carta solicitando clemencia, destacando la creatividad del director y reconociendo a su vez su comportamiento autodestructivo.
La fiscalía había solicitado una pena de cinco años, argumentando que el caso evidenciaba una codicia desmedida. Rinsch también deberá pagar 11 millones de dólares en concepto de restitución y se enfrentará a tres años de libertad vigilada tras salir de prisión. Está previsto que ingrese en la cárcel en septiembre.