El diseñador Duran Lantink presentó su colección debut de alta costura para Jean Paul Gaultier con un desfile que fusionó referencias a la corte francesa histórica con elementos futuristas.
Lantink se inspiró en Luis XIV y María Antonieta mientras incorporaba técnicas modernas. Escaneó en 3D el torso del modelo Leon Dame para crear un caparazón corporal fundido y desplazado lateralmente con un corsé interno. La colección presentó corsetería desplazada con tubos recubiertos de satén o plumas que liberaban torrentes de tul. Las prendas aparecían en un orden inusual, incluyendo una chaqueta entallada llevada como capucha y un top corto a modo de halter. Elaborados brocados de Versalles cubrían formas que recordaban a grandes tubos de drenaje. Los homenajes a las piezas icónicas de Gaultier incluyeron chaquetas vaqueras, bombers, jerséis de rombos, un abrigo y un vestido estilo mille-feuille, y un vestido rosa de microplisados. El desfile se llevó a cabo bajo un calor extremo en el lugar habitual de los desfiles de la casa.