El príncipe iraní en el exilio, Reza Pahlavi, ha sido invitado al parlamento sueco por los Demócrata-Cristianos y los Demócratas de Suecia. La líder de los KD, Ebba Busch, defiende la invitación destacando la necesidad de dialogar con la oposición iraní. Jacob Risberg, del Partido Verde, califica el hecho de nauseabundo.
El lunes, Reza Pahlavi, hijo del último sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, visitará Suecia y el parlamento. Ha sido invitado por los grupos parlamentarios de los Demócrata-Cristianos y los Demócratas de Suecia. Pahlavi, quien reside en Estados Unidos, representa a la oposición que aboga por elecciones libres en Irán. La líder de los KD, Ebba Busch, celebra la visita. "Por supuesto que debemos dialogar con ellos", afirma sobre las fuerzas que luchan por un Irán libre y democrático. Busch señala que existe la oportunidad de reunirse con diversas partes de la oposición, pero que no se abstendría de colaborar con aquellos que apoyan la democracia. Busch ha mostrado su apoyo a Pahlavi anteriormente. En una manifestación en Estocolmo hace unas semanas, terminó su discurso con un "larga vida al sha". Compara la frase con "Slava Ukraini" y subraya que el pueblo iraní debería elegir a su líder en un Irán libre. El portavoz de política exterior del Partido Verde, Jacob Risberg, se muestra crítico. "Es hijo de un antiguo dictador y causa mucha controversia y división entre los iraníes en el exilio", comenta Risberg, calificando la invitación de nauseabunda.