El domingo 11 de enero, más de dos mil personas se reunieron en la plaza Victor-Hugo de París para apoyar al pueblo iraní y abogar por la 'desislamización' de Irán. Muchos participantes jóvenes exhibieron banderas del antiguo régimen imperial y retratos de Reza Pahlavi, hijo del último sah. El evento transcurrió en una atmósfera serena, con canciones y llamadas a la monarquía.
La manifestación comenzó a las 3 de la tarde en la plaza Victor-Hugo, en el XVI distrito de París. La plaza se llenó gradualmente con banderas del 'León y Sol', el emblema de la Persia real abolido por la República Islámica en 1980. Los participantes, mayoritariamente jóvenes, cantaron La Marseillaise, seguida de un momento de reflexión en el que una voz gritó '¡Viva el rey!'.Una mujer subida a un carro tomó el micrófono para dirigirse a la multitud, aunque no se detallaron las palabras exactas. Los manifestantes buscaban mostrar solidaridad con los iraníes que enfrentan la represión del régimen y abogar por una transición alejada del islamismo político. Reza Pahlavi, figura de la oposición exiliada, fue el centro de los homenajes, con muchos portando sus retratos.Esta concentración se enmarca en un apoyo internacional más amplio al pueblo iraní, con eventos similares en Londres, Viena y Sídney. En París, el ambiente fue pacífico, en contraste con las tensiones en curso en Irán, donde continúan las protestas contra el régimen. Los organizadores enfatizaron la necesidad de no apartar la mirada de la situación iraní.