Un grupo bipartidista de 59 legisladores estadounidenses ha enviado una carta al secretario de Estado Marco Rubio, pidiendo una condena más enérgica del violento desmantelamiento del régimen iraní contra las protestas. La carta destaca redadas en hospitales y un saldo de muertos reportado que supera los 10.000. Los legisladores enfatizan el apoyo a los manifestantes que demandan una república secular y democrática.
En una rara muestra de unidad entre partidos, el congresista republicano de Texas Randy Weber lideró a 59 legisladores en la redacción de una carta formal al secretario de Estado Marco Rubio. La misiva insta a la administración Trump a mantener su crítica al creciente brutalidad del régimen iraní contra los manifestantes. Esto ocurre mientras los informes describen un cambio de control de disturbios a fuerza letal, arrestos masivos y tácticas de intimidación dirigidas a civiles. Los legisladores señalan el asalto deliberado a la infraestructura civil, incluidas redadas en hospitales y clínicas médicas. Las fuerzas de seguridad iraníes son acusadas de arrestar a manifestantes heridos y bloquear el acceso a la atención médica, acciones consideradas 'graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos' en la carta. Las protestas, inicialmente provocadas por problemas económicos, han evolucionado hacia un rechazo más amplio del sistema teocrático y sus predecesores monárquicos. Los manifestantes buscan una república secular y democrática, un Estado no nuclear y un sistema basado en el pluralismo político y la dignidad humana. Apoyando el esfuerzo, la representante Beth Van Duyne (R-TX) describió el disturbio como el 'espiral de muerte de los ayatolás', atribuyendo a la doctrina 'Paz a Través de la Fuerza' la reconfiguración de la seguridad global. La representante Laurel Lee (R-FL) enfatizó el deber moral de Estados Unidos, declarando al Washington Reporter: «El régimen iraní está llevando a cabo una campaña deliberada para suprimir la disidencia política mediante fuerza letal, detenciones masivas y la obstrucción del acceso a la atención médica, conductas que constituyen claras violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y humanitario. Estados Unidos tiene la obligación de condenar públicamente estas acciones, mantener una presión diplomática sostenida y dejar claro que la represión de civiles y el abuso del poder estatal no serán tolerados». La carta impulsa una estrategia de 'todo el gobierno' de Rubio, conocido crítico de Irán, en medio de consideraciones sobre ayuda militar y diplomática para fuerzas antirregimen. Algunos informes sugieren que el saldo de muertos por la represión supera los 10.000, subrayando la urgencia de una respuesta internacional.