En París, los ministros de Exteriores de los países del G-7 —Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos— junto con el alto representante de la UE emitieron un comunicado conjunto condenando enérgicamente la brutal represión de las autoridades iraníes contra los manifestantes antigubernamentales. Expresaron profunda alarma por el elevado número de muertes e heridos reportados, y advirtieron de medidas restrictivas adicionales.
El 14 de enero de 2026, en París, los ministros de Exteriores del Grupo de los Siete grandes potencias —Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos— junto con el alto representante de la Unión Europea, publicaron un comunicado conjunto denunciando la opresión de las autoridades iraníes contra los manifestantes antigubernamentales. «Nos oponemos firmemente a la intensificación de la brutal represión de las autoridades iraníes contra el pueblo iraní», dice el comunicado. Destacó una profunda preocupación por la situación, señalando: «Estamos profundamente alarmados por el alto nivel de muertes e heridos reportados», y añadió: «Condenamos el uso deliberado de la violencia y el asesinato de manifestantes». Los miembros del G-7 advirtieron que «están preparados para imponer medidas restrictivas adicionales si Irán continúa reprimiendo las protestas y la disidencia en violación de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos». Estas posibles sanciones se sumarían a las sanciones de la ONU contra Teherán, que fueron restablecidas el año pasado. Los ministros instaron: «Instamos a las autoridades iraníes a ejercer la máxima contención, a abstenerse de la violencia y a respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales de los ciudadanos iraníes». Esta acción conjunta subraya las continuas preocupaciones internacionales sobre la gestión por parte de Irán de los disturbios internos. (Jiji Press, 15 de enero de 2026)