El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, habló por teléfono el jueves con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, ofreciendo la disposición de Pekín a desempeñar un papel constructivo en la resolución de diferencias mediante el diálogo. Wang enfatizó la oposición al uso o amenaza de fuerza y a cualquier regresión a la 'ley de la selva'. Araghchi dijo que la situación se ha estabilizado y expresó esperanza en una mayor implicación china en la paz regional.
El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica el jueves con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, abordando las protestas antigubernamentales en curso en Irán. Wang transmitió que Pekín está dispuesto a desempeñar un “papel constructivo” en la resolución de diferencias mediante el diálogo. Los observadores han descrito estas protestas como las mayores desde la Revolución Islámica de 1979, con un número estimado de muertos que oscila entre 2.000 y 12.000.nnSegún el Ministerio de Exteriores chino, Araghchi informó a Wang de que las manifestaciones fueron “incitadas por fuerzas externas”, pero la situación se ha estabilizado ahora y Teherán “ha preparado contramedidas contra la injerencia extranjera”. Añadió: “La puerta al diálogo sigue abierta”, y expresó la esperanza de que China asuma un mayor papel en el mantenimiento de la paz regional.nnWang expresó confianza en la capacidad del gobierno iraní para superar sus dificultades y mantener la estabilidad nacional. Declaró: “China se opone al uso o amenaza de fuerza en las relaciones internacionales, se opone a imponer la voluntad de un país a otros y se opone a cualquier regresión del mundo a la 'ley de la selva'”. Esta llamada subraya el interés de China en mediar las tensiones en Oriente Medio.