En la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el vicepresidente chino He Lifeng instó a los países a resolver problemas mediante diálogo y esfuerzos conjuntos, abogando por el libre comercio y el multilateralismo en medio de crecientes tensiones geopolíticas y divisiones económicas. Enfatizó centrarse en oportunidades compartidas por encima de la competencia. China se compromete a fomentar la prosperidad común a través de su desarrollo y contribuciones globales.
El 21 de enero de 2026, en el Salón de Congresos de Davos, el vicepresidente He Lifeng pronunció un discurso en el que enfatizó que, aunque la globalización económica tiene defectos, no debe rechazarse por completo, y que los aranceles y las guerras comerciales no generan ganadores. Pidió a la comunidad internacional que defienda el multilateralismo y resuelva disputas mediante el diálogo, evitando el regreso a la ley de la selva donde los fuertes devoran a los débiles. Declaró que China nunca ha buscado deliberadamente superávits comerciales, aspirando no solo a ser la 'fábrica del mundo' sino también el 'mercado del mundo', expandiendo importaciones y abriéndose a productos y servicios globales. Notó que los servicios representan alrededor de dos tercios del PIB global, y que China ha registrado déficits crónicos en el comercio de servicios, reflejando el aumento de la demanda en viajes al extranjero y educación. Respecto a las relaciones China-EE.UU., dijo que a pesar de las fluctuaciones en los lazos económicos y comerciales, el diálogo ha mantenido la estabilidad general, con la cooperación beneficiando más a ambas partes que el enfrentamiento, y la consulta en igualdad de condiciones generando más soluciones que problemas. En los últimos cinco años, la economía china ha crecido a un ritmo anual promedio de alrededor del 5,4%, alcanzando unos 140 billones de yuanes (20,1 billones de dólares) y contribuyendo aproximadamente el 30% al crecimiento económico global. Este crecimiento proviene principalmente de reformas, apertura e innovación, no de subsidios gubernamentales. El presidente y CEO del Foro Económico Mundial, Borge Brende, elogió la afirmación de He Lifeng de que la sabiduría de Davos radica en el diálogo, añadiendo que la participación de China en el PIB global ha pasado del 2% en los años 80 a casi el 20% hoy. El fundador de Brand Finance, David Haigh, describió a China como un contrapeso al caos causado por Estados Unidos, defendiendo el libre comercio, el multilateralismo y el estado de derecho, lo que demuestra liderazgo en poder blando y gobernanza sensata. La CEO de Deloitte China, Dora Liu, destacó el énfasis del discurso en el diálogo y la cooperación ganar-ganar en medio del auge del proteccionismo, señalando que las inversiones chinas en el extranjero han generado más de 300.000 millones de dólares en ingresos fiscales para los países anfitriones en los últimos cinco años. He Lifeng enfatizó que las diferencias en sistemas sociales, etapas de desarrollo y culturas entre países son normales y deben abordarse mediante respeto mutuo, consulta en igualdad de condiciones y diálogo para construir confianza, en lugar de confrontación.