El presidente argentino Javier Milei ratificó en el Foro Económico Mundial de Davos su estrategia de apertura comercial estructural, independientemente del freno judicial al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Destacó un superávit comercial récord de US$ 11.286 millones en 2025 y criticó el socialismo en su discurso. Críticos como Jorge Asís y Roberto Cachanosky cuestionaron la claridad y originalidad de su intervención.
El 21 de enero de 2026, en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, el presidente Javier Milei defendió el capitalismo de libre comercio como 'el único sistema justo', reconociendo derechos fundamentales como la vida, la libertad y la propiedad privada. Citó a Ulpiano para argumentar que el liberalismo es una doctrina justa, basada en 'vivir de modo honesto sin causar daño a nadie y dando a cada cual lo que es suyo'.
Milei reportó avances económicos: la inflación bajó al 30% y la pobreza al 27%, gracias a 13.500 reformas estructurales lideradas por el ministro Federico Sturzenegger. Criticó el socialismo, recordando palabras de Thomas Sowell: 'suena muy lindo, pero cuya contracara es que siempre termina mal, horriblemente mal', y mencionó desastres como en Venezuela.
En contexto del freno del Parlamento Europeo al pacto UE-Mercosur, remitido al Tribunal de Justicia de la UE, Milei enfatizó que Argentina no condiciona su inserción global a acuerdos externos. En 2025, el país logró un superávit comercial de US$ 11.286 millones, con exportaciones de US$ 87.077 millones y un intercambio total de US$ 162.868 millones, niveles récord.
Milei se reunió con el presidente suizo Guy Parmelin y expuso su plan ante CEOs como Jane Fraser de Citigroup y Carlos Torres Vila de BBVA, buscando inversiones. Acompañado por Karina Milei, Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Pablo Quirno.
Sin embargo, el periodista Jorge Asís criticó el discurso como 'redundante oratoria', afirmando: 'Defender los categóricos atributos del capitalismo de libre empresa es una obviedad que no estremece'. El economista Roberto Cachanosky ironizó sobre su estilo académico, citando a Ortega y Gasset: 'La claridad es la cortesía del filósofo', y sugirió que parecía escrito por ChatGPT.
Esta intervención refuerza la visión de Milei de una Argentina integrada al mundo mediante reglas claras y competitividad, más allá de demoras en bloques regionales.