Tras más de 25 años de negociaciones, la Unión Europea firmó oficialmente un acuerdo de libre comercio el 17 de enero de 2026 en Asunción, Paraguay, con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, miembros de Mercosur. El acuerdo establece una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, que representa el 30 % del PIB global. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo calificó como 'comercio justo en lugar de aranceles aduaneros'.
El tratado, negociado desde 1999, se relanzó en diciembre de 2024, lo que provocó protestas del sector agrícola europeo, que teme impactos en ciertas industrias. La Comisión Europea lo aprobó en septiembre de 2025, lo que llevó a un acuerdo final en diciembre. La firma se produjo bajo la presidencia rotatoria de Paraguay del bloque sudamericano, que también incluye a Bolivia. El presidente paraguayo Santiago Peña describió el acuerdo como una 'señal clara a favor del comercio internacional' en medio de 'tensiones'. El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva lo elogió como 'muy bueno, especialmente para el mundo democrático y el multilateralismo', destacando valores compartidos como la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos. Los términos exigen que Mercosur elimine el 91 % de los aranceles sobre productos europeos, mientras que la UE elimina el 92 % de los aranceles sobre bienes sudamericanos, principalmente agrícolas. Esto impulsa las exportaciones de la UE de coches, maquinaria, vinos y quesos. A la inversa, facilita el acceso para carne bovina, aves, azúcar, arroz, miel y soja sudamericanas a Europa, con cuotas que generan preocupación entre los productores locales. El acuerdo llega en medio de un proteccionismo global, incluidas las amenazas de Donald Trump de tipos suplementarios a países que no respalden su plan de adquisición de Groenlandia. Su implementación podría retrasarse unos meses.