La Unión Europea ha propuesto retrasar la firma del acuerdo comercial con Mercosur, negociado durante 25 años, hasta principios de enero para convencer a Italia y superar la oposición de Francia. El pacto crearía la mayor zona de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de personas, pero enfrenta resistencias de agricultores europeos. Líderes como Ursula von der Leyen defienden su importancia para diversificar el comercio ante amenazas globales.
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que abriría un mercado de 700 a 780 millones de consumidores, se ha pospuesto hasta enero de 2025. La firma, prevista para este fin de semana en Brasil tras 25 años de negociaciones, se frustra por la negativa de Francia y las dudas de último minuto de Italia, según confirmaron fuentes comunitarias y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Francia, liderada por Emmanuel Macron, considera el pacto "insuficiente" para proteger a sus agricultores, especialmente ante el ascenso de ultraderechistas proteccionistas. Italia, bajo Giorgia Meloni, resiste presiones internas de su base electoral agrícola y rivales como Matteo Salvini. Meloni, en una llamada con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, explicó: "No está en contra del acuerdo. Simplemente se enfrenta a cierta incomodidad política por parte de los agricultores italianos. Si podemos ser pacientes una semana, 10 días o, como máximo, un mes, Italia respaldará el acuerdo". Una nota oficial italiana añadió que firmará "tan pronto como se proporcionen las respuestas necesarias a los agricultores".
El miércoles, el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo aprobaron nuevas salvaguardas: un mecanismo para suspender ventajas arancelarias si se detectan "graves distorsiones" en sectores sensibles como el vacuno, avícola o azucarero. Estas medidas, diseñadas por la Comisión, no requieren aprobación de Mercosur y buscan mitigar impactos. Von der Leyen enfatizó: "Superar nuestras dependencias se hace diversificando los acuerdos comerciales", destacando su rol contra el proteccionismo de Donald Trump y dependencias de China. Apoyos clave vienen de España (Pedro Sánchez), Alemania (Friedrich Merz) y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
La decisión coincide con protestas masivas de agricultores en Bruselas, que colapsaron la capital con tractores contra el acuerdo y recortes en la Política Agraria Común. BusinessEurope criticó el retraso: "Posponer la firma de este acuerdo histórico es una mala noticia para las empresas". Aunque Italia es clave para la mayoría cualificada, el pacto pende de concesiones adicionales a Meloni, como más fondos para su sector agrícola.