Cientos de agricultores franceses desafiaron las restricciones de seguridad e ingresaron a París con tractores para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, en medio de temores por la competencia sudamericana. El presidente Emmanuel Macron confirmó que Francia votará en contra del pacto, calificándolo de 'de otra época' que pone en riesgo la soberanía alimentaria.
El jueves 8 de enero de 2026, Emmanuel Macron anunció en un comunicado en su cuenta de X que Francia se opondrá a la firma del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur. El presidente argumentó que el tratado, negociado bajo un mandato de 1999, es obsoleto y ofrece beneficios económicos marginales —apenas un 0,05% del PIB europeo para 2040— que no compensan los riesgos para los sectores agrícolas sensibles. Macron enfatizó la necesidad de proteger la soberanía alimentaria francesa frente a la posible inundación de productos sudamericanos con normativas sanitarias y ambientales más laxas.
A pesar del rechazo, el mandatario destacó logros en las negociaciones, como un 'freno de emergencia' que permite suspender importaciones si hay variaciones del 5% en precios o volúmenes, y 'medidas espejo' para equiparar regulaciones en pesticidas y antibióticos. Además, se aseguraron 45.000 millones de euros adicionales para la Política Agrícola Común a partir de 2028, manteniendo subsidios hasta 2034.
La decisión se dio en un contexto de alta tensión, con agricultores liderados por la Coordinación Rural que burlaron cercos de seguridad e irrumpieron con tractores en el centro de París, bloqueando puntos emblemáticos. Manifestaciones similares paralizaron rutas en el interior del país. Un ganadero expresó: 'Ya no habrá que pensar en que nuestros jóvenes se instalen en las explotaciones porque no será viable'. El sindicato FNSEA planea una protesta masiva en Estrasburgo el 20 de enero. Irlanda también rechaza el acuerdo, mientras el Consejo de la UE podría adoptarlo el viernes para firma de Ursula von der Leyen la próxima semana.