Tras el aplazamiento de la cumbre de Bruselas anunciado por Ursula von der Leyen, la UE fija ahora el 12 de enero en Paraguay para la inicialización del pacto comercial Mercosur en medio de las protestas continuas de agricultores franceses y europeos. Macron de Francia impulsa mayores salvaguardas, mientras Paraguay urge rapidez y Alemania anticipa una resolución pronta.
El aplazamiento, confirmado el jueves tras el fracaso de la cumbre de la UE en lograr una mayoría cualificada debido a la oposición de Francia e Italia (con Hungría y Polonia), desplaza la firma del 20 de diciembre en Foz do Iguaçu, Brasil. Fuentes europeas apuntan ahora al 12 de enero en Paraguay, con von der Leyen expresando confianza en un desenlace rápido.
El ministro de Exteriores paraguayo Rubén Ramírez advirtió de que «los plazos no son infinitos». El Gobierno alemán considera el acuerdo como «adquirido» en cuestión de semanas. Macron celebró el retraso, exigiendo «cláusulas de salvaguarda robustas, reciprocidad con cláusulas espejo y controles efectivos de importaciones».
Las protestas continúan: los agricultores franceses mantienen 93 bloqueos en rutas como A63 y A64, motivados por el resentimiento ante los avances lentos, según Arnaud Rousseau de la FNSEA. Las autoridades piden contención de cara a la Navidad. Los sindicatos ven un «rayo de esperanza», pero sostienen la presión contra las amenazas percibidas del acuerdo a los sectores de carne, azúcar y soja por los estándares más laxos de Mercosur.
El pacto, negociado durante largo tiempo, promete acceso a mercados pero afrontará la ratificación en 2026 tras resolver las preocupaciones agrícolas.