En el Foro Económico Mundial de Davos, los líderes mundiales lanzaron críticas veladas a Estados Unidos, mientras China se presentó como defensora del sistema de posguerra, dicen analistas. Los países occidentales están recalibrando su enfoque hacia Pekín en medio de las incertidumbres derivadas de la influencia de Donald Trump.
En el Foro Económico Mundial de Davos, los líderes mundiales lanzaron críticas veladas a Estados Unidos, mientras China se presentó como defensora del sistema de posguerra, dicen analistas. Mientras tanto, China ha buscado mantener su posición como defensora del orden internacional, condenando la operación de EE.UU. en Venezuela como una clara violación del derecho internacional y las normas básicas de interacción global. En su última conversación del viernes con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente chino Xi Jinping instó a Brasil a defender conjuntamente “el papel central de las Naciones Unidas y la justicia internacional” ante la inestabilidad internacional. Este diálogo subraya el énfasis de China en el multilateralismo. Las palabras clave de la cobertura incluyen Venezuela, Nicolás Maduro, Huawei Technologies y ZTE, lo que apunta a las continuas fricciones tecnológicas entre EE.UU. y China y tensiones geopolíticas que influyen en las políticas occidentales hacia China. Líderes como el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro británico Keir Starmer asistieron a la reunión de Davos, discutiendo temas desde Groenlandia hasta la Unión Europea. Los analistas Wang Yiwei y Cui Hongjian señalan que China está reforzando su imagen como potencia responsable a través de estas acciones, mientras los países occidentales reevalúan sus lazos económicos y tecnológicos con Pekín.