El presidente chino Xi Jinping y el presidente francés Emmanuel Macron mantuvieron conversaciones en Pekín el 4 de diciembre, acordando fortalecer la confianza política y ampliar la cooperación en múltiples sectores. La reunión marca la cuarta visita de Estado de Macron a China desde que asumió el cargo en 2017.
El presidente francés Emmanuel Macron llegó a Pekín el 3 de diciembre para una visita de Estado de tres días, al frente de una delegación de más de 80 miembros, incluyendo varios ministros y más de 30 directores ejecutivos de grandes empresas francesas. Su viaje también incluye una parada en la provincia de Sichuan, en el suroeste de China.
El 4 de diciembre, Xi Jinping extendió la alfombra roja a Macron en el Gran Salón del Pueblo. Los dos líderes fueron testigos conjuntos de la firma de múltiples acuerdos de cooperación en sectores como la energía nuclear, agroalimentación, educación y medio ambiente ecológico. También asistieron a la ceremonia de clausura de la séptima reunión del Consejo Empresarial China-Francia y celebraron una rueda de prensa conjunta.
Xi declaró que China y Francia, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, deben demostrar la visión estratégica e independencia de los grandes países, ofreciendo comprensión y apoyo mutuo en intereses fundamentales. Señaló que ante cambios acelerados no vistos en un siglo, China y Francia deben defender el multilateralismo y posicionarse del lado correcto de la historia. Xi destacó que el 15º Plan Quinquenal de China (2026-2030) ofrece al mundo una 'lista de oportunidades', instando a expandir la cooperación en campos tradicionales como aviación, aeroespacial y energía nuclear, así como en áreas emergentes como la economía verde, economía digital, biofarmacéuticos, inteligencia artificial y nuevas energías.
Macron felicitó a China por sus recientes logros económicos y sociales y dio la bienvenida a su continuo crecimiento. Reafirmó el compromiso de Francia con la política de una sola China y expresó esperanzas de fortalecer la inversión bidireccional, ampliar el comercio y la cooperación en energías renovables, y promover intercambios entre pueblos. Macron enfatizó que ante los riesgos de fragmentación del orden internacional, el diálogo China-Francia es más indispensable que nunca.
Sobre la crisis de Ucrania, Xi dijo que China apoya los esfuerzos de paz y se opone a culpar a otros. Respecto al tema palestino, China y Francia trabajarán por un arreglo justo, con China anunciando 100 millones de dólares en ayuda a Palestina para la crisis humanitaria en Gaza y la reconstrucción. Ambos lados acordaron profundizar los intercambios en cultura, educación, ciencia y tecnología, y a nivel local, y lanzar una nueva ronda de cooperación en conservación de pandas gigantes.
El mismo día, el primer ministro chino Li Qiang se reunió con Macron en Pekín, enfatizando que como economías globales principales, China y Francia deben mantener una comunicación estratégica estrecha y profundizar los lazos económicos para promover su asociación estratégica integral. Li expresó la disposición de China a alinear estrategias de desarrollo, expandir la apertura, fortalecer la cooperación tradicional en aviación, aeroespacial y energía nuclear civil, y acelerar esfuerzos en inteligencia artificial, desarrollo verde y economía plateada.