El líder de la oposición surcoreana, Lee Jae-myung, se reunió en Pekín con el presidente chino Xi Jinping, hallando puntos en común sobre el principio de 'una sola China', pero sin mencionar a Corea del Norte. Lee declaró 2026 como el año de la 'restauración completa de las relaciones Corea del Sur-China', mientras Xi prometió facilitar 'intercambios más frecuentes y una comunicación más estrecha'. Ambos países cerraron más de 10 acuerdos de cooperación que abarcan intercambios industriales, tecnología digital, propiedad intelectual y colaboración ambiental.
Durante la reunión en Pekín, Lee Jae-myung y Xi Jinping acordaron los intereses centrales y preocupaciones principales de China. Corea del Sur expresó su respeto por la posición china y reafirmó su compromiso con la política de una sola China, con Lee haciendo referencia directa al comunicado conjunto de 1992 que formalizó las relaciones diplomáticas entre ambos países. El comunicado especifica que Seúl respeta la postura de Pekín de que solo existe una China, de la que Taiwán forma parte. No obstante, Corea del Norte se convirtió en el 'elefante en la habitación', sin discusión alguna sobre Pyongyang. Esto subraya el enfoque cauteloso en las relaciones Corea del Sur-China respecto a temas geopolíticos sensibles. Las conversaciones se centraron en la cooperación bilateral para reparar los lazos tensionados en los últimos años por las tensiones en el estrecho de Taiwán y el mayor alineamiento de Corea del Sur con EE.UU. y Japón. La visita de Lee se produce en medio de turbulencias políticas internas en Corea del Sur, donde, como principal líder de la oposición, busca revivir los lazos económicos con China. La respuesta de Xi destacó la importancia de una comunicación mejorada para avanzar en asociaciones en diversos campos. Analistas señalan que, aunque Corea del Norte no se tocó, la reunión sienta las bases para futuros diálogos.