Tras un informe de un think tank chino que advierte sobre las ambiciones nucleares de Japón, los ministerios de Exteriores y Defensa de Pekín emitieron el jueves duras condenas contra la supuesta remilitarización de Tokio, incluyendo presiones para revisar los principios no nucleares y explorar submarinos nucleares—movidas que arriesgan empeorar aún más las relaciones bilaterales.
Sobre la base de un informe de 29 páginas de dos think tanks chinos líderes que califican las acciones de las 'fuerzas de derecha' de Japón como una 'grave amenaza' para la paz mundial, China ha intensificado su retórica enmarcando a Tokio como buscador de armas nucleares a pesar de su larga renuncia. La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, citó explícitamente al primer ministro Sanae Takaichi y otros funcionarios, acusándolos de revelar ambiciones nucleares a través de esfuerzos para revisar los tres principios no nucleares de Japón (no poseer, producir ni permitir armas nucleares en su suelo), discusiones sobre submarinos de propulsión nuclear y llamadas a fortalecer la 'disuasión extendida'. Takaichi ha reafirmado la adhesión a los principios pero no ha ofrecido garantías de que permanezcan sin cambios. El Ministerio de Defensa de China emitió declaraciones paralelas condenando las movidas de Tokio como parte de una remilitarización más amplia. Estas reprimendas públicas destacan las crecientes tensiones entre los vecinos, que podrían obstaculizar el progreso diplomático en cuestiones de larga data.