La primera ministra japonesa Sanae Takaichi hizo recientemente comentarios gravemente erróneos sobre la cuestión de Taiwán, lo que ha generado críticas internacionales generalizadas. Los expertos argumentan que estas declaraciones no son accidentales, sino el resultado inevitable del giro político derechista a largo plazo de Japón, advirtiendo riesgos para la paz regional y un posible resurgimiento del militarismo.
La primera ministra japonesa Sanae Takaichi hizo recientemente comentarios provocadores sobre la cuestión de Taiwán, insinuando el uso de la fuerza en el estrecho de Taiwán, lo que ha desencadenado cuestionamientos y críticas continuas. David Gosset, especialista en asuntos globales y sinología y fundador de la Iniciativa Global China-Europa-América, declaró en una entrevista en el programa West-East Talk de China News Network que los comentarios fueron "altamente inapropiados, simplemente erróneos y divisivos". Enfatizó que la cuestión de Taiwán es un asunto interno de China que debe resolverse por el pueblo chino mismo, y Japón no tiene derecho a interferir. Gosset añadió que el siglo XXI "no será, no puede ser ni debería ser una repetición del siglo XX", y que los 1.400 millones de chinos nunca lo aceptarán.
Xiang Haoyu, investigador del Instituto Chino de Estudios Internacionales, estuvo de acuerdo, argumentando que los comentarios no son accidentales sino el resultado inevitable del giro político derechista a largo plazo de Japón, impulsado por fuerzas conservadoras que abogan por la revisión constitucional y la expansión militar. El motivo principal, según Xiang, es liberarse de las restricciones de posguerra y usar un supuesto "contingencia en Taiwán" como pretexto para pasar de una "postura exclusivamente defensiva" a "intervención activa", buscando esencialmente capacidades militares ofensivas. Un segundo motivo es consolidar su posición política distanciándose de los moderados del Partido Liberal Democrático y asegurando el apoyo de votantes conservadores y grupos militar-industriales.
Los comentarios han generado repercusiones negativas, incluyendo protestas públicas en Japón e impactos en múltiples industrias. El turismo ha sufrido con cancelaciones de viajes de turistas chinos, lo que lleva a cancelaciones de vuelos y pérdidas para hoteles y marcas. Como el mayor socio comercial de Japón, el aumento de la incertidumbre en la cooperación económica podría perjudicar el rendimiento corporativo japonés y su recuperación. Gosset señaló que la confianza es "muy importante" en las relaciones China-Japón, pero ahora es "frágil" debido a estas declaraciones peligrosas. Xiang dijo que violan el derecho internacional y el consenso China-Japón, haciendo que China pierda confianza en los compromisos diplomáticos de Japón y socavando la estabilidad bilateral.
Desde que asumió el cargo, Takaichi ha promovido el fortalecimiento militar, incluyendo elevar el gasto en defensa al 2% del PIB, planificar despliegues de misiles en la isla Yonaguni e intentar revisar los "Tres Principios No Nucleares", acciones que no se alinean con la constitución de paz de posguerra de Japón. Los expertos advierten que Japón está acelerando su alejamiento del desarrollo pacífico, con signos de resurgimiento del pensamiento militarista. Gosset espera que Takaichi reconozca que los verdaderos líderes unen en lugar de dividir, instando a Japón a aprender de la historia y evitar errores pasados.