Como parte de las tensiones continuas entre China y Japón por Taiwán, incluidas las recientes prohibiciones de Pekín a exportaciones de doble uso como tierras raras, las empresas japonesas evalúan efectos en cadenas de suministro, que no se esperan hasta el próximo mes como pronto.
Tras la prohibición china la semana pasada de exportar más de 800 artículos de doble uso a posibles usuarios militares japoneses —una medida vinculada a disputas por Taiwán—, las empresas miden repercusiones de la inclusión de tierras raras, según una persona cercana al asunto. Los efectos son improbables antes del próximo mes. Estas restricciones se suman a controles más estrictos desde abril de 2025 en medio de fricciones comerciales con EE.UU. El medio estatal China Daily informa que Pekín considera revisiones más estrictas de licencias de exportación para productos de tierras raras medias y pesadas a Japón. Esenciales para electrónicos y automóviles, las tierras raras generan preocupaciones en cadenas de suministro, aunque las disrupciones inmediatas están contenidas. Esto resalta tensiones económicas crecientes, complementando respuestas diplomáticas japonesas como acercamientos a Corea del Sur y coordinación en el G7.