Tras la prohibición china del 7 de enero de exportaciones de uso dual al ejército japonés —provocada por las declaraciones de la política Sanae Takaichi sobre Taiwán y ya protestada por Tokio como 'extremadamente lamentable'—, los analistas advierten de vulnerabilidades en el sector de semiconductores, donde Japón tiene una palanca clave en medio de tensiones crecientes.
El Ministerio de Comercio de China anunció el 7 de enero de 2026 la prohibición de exportar todos los artículos de uso dual al ejército japonés o a usos finales que potencien sus capacidades. Esto responde a recientes comentarios de la política japonesa Sanae Takaichi que insinuaban una posible intervención militar en el estrecho de Taiwán, calificados por Pekín como interferencia en asuntos internos y violación del principio de una sola China. Como se informó anteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón presentó una protesta enérgica el mismo día, calificando la medida específica contra Japón como 'absolutamente inaceptable' y exigiendo su retirada. El ministerio enfatizó que la prohibición salvaguarda la seguridad nacional de China, cumple con las leyes nacionales y satisface las obligaciones internacionales de no proliferación. Cualquier transferencia de tales artículos de origen chino a Japón incurrirá en responsabilidad legal. Un nuevo análisis subraya posibles escaladas. Japón domina los químicos críticos para semiconductores, especialmente el fotore sist —un material fotosensible para el grabado de chips—, con cuatro empresas (JSR, Tokyo Ohka Kogyo, Shin-Etsu Chemical, Fujifilm Electronic Materials) controlando el 72,5% del mercado global en 2021 (ResearchInChina). La sustitución doméstica de China está por debajo del 5% (TrendForce). «Japón puede detener la exportación de bienes importantes como equipos de fabricación de semiconductores», señaló Minoru Nogimori, economista senior para Asia del Japan Research Institute. «Los equipos de fabricación de semiconductores y los químicos deberían ser cartas importantes». Aunque China lidera en tierras raras (suministrando ~60% de las importaciones de Japón), el comercio permanece estable por ahora. Sin embargo, disputas prolongadas podrían llevar a restricciones de exportación de Tokio, amenazando el acceso de China a bienes vitales y tensionando la cadena global de semiconductores. Este incidente destaca las crecientes fricciones sino-japonesas, incluyendo el presupuesto militar récord de Japón y las preocupaciones por su remilitarización.