China ha escalado su disputa con Japón sobre Taiwán a las Naciones Unidas, acusando a Tokio de amenazar con una intervención armada y prometiendo defenderse en los términos más duros hasta ahora en la disputa de dos semanas. Las declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi vinculando un posible ataque chino a Taiwán con la supervivencia de Japón han provocado reacciones adversas, incluidas medidas económicas de Pekín.
El 7 de noviembre, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi dijo a los legisladores que un ataque chino a Taiwán, ubicado a poco más de 100 km del territorio japonés, podría constituir una 'situación que amenaza la supervivencia de Japón', permitiendo el despliegue de las fuerzas armadas del país. En respuesta, el embajador de China ante la ONU, Fu Cong, escribió una carta el viernes al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, acusando a Takaichi de una 'grave violación del derecho internacional' y las normas diplomáticas.
'Si Japón se atreve a intentar una intervención armada en la situación del estrecho, sería un acto de agresión', declaró Fu, según la misión china ante la ONU. 'China ejercerá resueltamente su derecho de autodefensa en virtud de la Carta de la ONU y el derecho internacional y defenderá firmemente su soberanía e integridad territorial'. La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, añadió que 'la comunidad internacional debería centrarse más en comprender las verdaderas intenciones de Japón y si Japón aún puede adherirse al camino del desarrollo pacífico'.
La disputa se ha intensificado a través de la diplomacia 'guerrera del lobo' de China, con publicaciones agresivas en redes sociales de diplomáticos. Un tuit eliminado del cónsul general en Osaka hizo referencia a cortar un 'cuello sucio', mientras que las embajadas en Manila e Indonesia compartieron caricaturas de Takaichi como bruja e invocaron atrocidades de guerra. Pekín ha respondido con advertencias de viaje a Japón, prohibiciones de importaciones de mariscos japoneses y cancelaciones de conciertos de músicos japoneses.
El Ministerio de Exteriores japonés refutó las afirmaciones de China sobre un 'aumento del crimen' contra nacionales chinos, citando datos de la Agencia Nacional de Policía que muestran 15 asesinatos tanto en 2023 como en 2024, y ningún aumento en robos o incendios intencionales. Takaichi, que partió hacia la cumbre del G20 en Sudáfrica, rechazó las demandas de retractarse, afirmando que no hay 'cambio' en la postura de Tokio ante una crisis regional. Japón evita medidas de represalia y planea coordinar más estrechamente con aliados de EE.UU. si las tensiones escalan.
Pekín considera Taiwán como su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza, basándose en las declaraciones de Potsdam y El Cairo de posguerra. El gobierno de Taiwán rechaza esto, afirmando que solo su pueblo puede decidir su futuro. La disputa marca la mayor crisis bilateral en años, dañando gravemente la cooperación comercial.