La ministra interina de Medio Ambiente de Egipto, Manal Awad, enfatizó la necesidad de políticas climáticas basadas en la ciencia durante una reunión de coordinación el martes. El país progresa en su Plan Nacional de Adaptación, respaldado por el Fondo Verde del Clima y el PNUD. Esta iniciativa busca integrar medidas de adaptación en los marcos nacionales.
El martes, la ministra interina de Medio Ambiente de Egipto, Manal Awad, se dirigió a una reunión de coordinación con centros nacionales de investigación enfocados en evaluaciones de riesgos climáticos como parte del Plan Nacional de Adaptación (NAP). Celebrada junto con un taller introductorio del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), la reunión subrayó la transición de la identificación de riesgos climáticos a la implementación de soluciones prácticas. Awad afirmó: «no puede haber una política climática efectiva sin una sólida base científica», destacando la fundamentación del plan en evaluaciones exhaustivas de impactos en sectores clave. El NAP busca integrar la adaptación climática en las políticas más amplias de planificación y desarrollo de Egipto. Las instituciones de investigación desempeñan un papel clave, generando informes basados en evidencias alineados con los estándares del IPCC, creando mapas de riesgos para los responsables de decisiones y diseñando estrategias de adaptación adaptadas a comunidades vulnerables. El Ministerio de Medio Ambiente se compromete a apoyar el intercambio de datos y el respaldo institucional a los investigadores, con los resultados del proyecto orientados a atraer financiamiento climático internacional y desarrollar proyectos verdes viables. La representante residente del PNUD, Chitose Noguchi, confirmó el esfuerzo colaborativo para robustecer los fundamentos científicos de las estrategias egipcias, señalando pilotos respaldados por el PNUD que extendieron protecciones basadas en la naturaleza a lo largo de 69 kilómetros de la costa del delta del Nilo. Sherif Abdel Rahim, jefe de la Agencia Egipcia de Asuntos Ambientales, llamó a un financiamiento continuo para construir una herramienta interactiva de mapeo de riesgos que pronostique amenazas hasta 2100. Los funcionarios del PNUD destacaron que completar las evaluaciones sectoriales en mayo es vital para finalizar el NAP y obtener aprobaciones antes de fin de año. Los asistentes coincidieron en que la colaboración estrecha entre ministerios e investigadores convertirá el plan en una guía práctica, que podría servir de modelo para otras naciones en desarrollo.