Los expertos han enfatizado que actualizar la ley agrícola de Egipto es una necesidad urgente debido a los crecientes desafíos como la escasez de agua y los impactos del cambio climático. La llamada se produjo durante un taller que cerró un proyecto para potenciar el rol del sector privado en la agricultura del Alto Egipto. Los participantes destacaron la necesidad de marcos legislativos para fortalecer la seguridad alimentaria y la eficiencia de los recursos.
Mohamed El-Sebaei, ex viceministro del Comité de Agricultura e Irrigación del Senado, declaró durante un taller que revisaba la evaluación del impacto legislativo de la Ley de Agricultura N.º 53 de 1966 y sus enmiendas que actualizar la ley ya no es opcional, sino una necesidad urgente. Destacó tres grandes desafíos que enfrenta Egipto: una brecha legislativa y económica persistente en el sector agrícola, los crecientes impactos del cambio climático en la productividad y una grave escasez de agua. El-Sebaei señaló que Egipto depende en gran medida de recursos hídricos transfronterizos, con una presión creciente sobre su cuota fija de agua del Nilo, lo que hace esencial una gobernanza eficiente del agua y una agricultura resiliente al clima. Las principales recomendaciones de las discusiones incluyeron adoptar un enfoque integrado y participativo con todos los actores, incorporar conceptos de agricultura inteligente frente al clima en la legislación, ampliar el rol del sector privado, acelerar la transformación digital, aplicar herramientas de gobernanza inteligente y fortalecer los vínculos entre la investigación científica y la innovación práctica. Saad Moussa, subdirector del Centro de Investigación Agrícola y supervisor de relaciones agrícolas internacionales en el Ministerio de Agricultura, añadió que el sector enfrenta desafíos estructurales, principalmente recursos hídricos limitados y tierras arable restringidas, lo que subraya la necesidad de marcos legislativos que mejoren la seguridad alimentaria y la eficiencia de los recursos. Las declaraciones se hicieron en la sesión de clausura del proyecto «Potenciando el rol del sector privado en el sector agrícola del Alto Egipto», implementado por Inroot Development con fondos de la Embajada del Reino de los Países Bajos, en cooperación con las universidades de Assiut, Qena, Sohag, Asuán y Luxor. La sesión reunió a representantes de organismos gubernamentales, el sector privado, instituciones académicas, centros de investigación y socios de desarrollo. Hanna Girgis, cofundador y presidente de Inroot Development, describió la sesión como el culmen de una serie de talleres de políticas que abordaron desafíos agrícolas reales y produjeron recomendaciones basadas en evidencias para modernizar la política agrícola en línea con las realidades climáticas. Mientras tanto, Hany El-Salamouni, director ejecutivo de la organización, informó que el proyecto logró resultados tangibles en 2025, incluyendo la formación de casi 1.000 agricultores y 600 estudiantes de agricultura en prácticas agrícolas inteligentes frente al clima y aplicaciones de inteligencia artificial para impulsar la productividad y la adaptación climática. Los participantes concluyeron que actualizar la Ley de Agricultura es un paso crítico para construir la resiliencia del sector ante los estrés climáticos y hídricos, mejorar la productividad y la competitividad, y fortalecer la seguridad alimentaria, particularmente en el Alto Egipto.