Egipto condenó enérgicamente los ataques contra instalaciones petroleras en el este de Arabia Saudita y los ataques con misiles contra Jordania, calificándolos de agresiones inaceptables a la soberanía estatal.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto emitió un comunicado reafirmando la plena solidaridad de El Cairo con Arabia Saudita y Jordania, y rechazando cualquier ataque contra instalaciones civiles o la seguridad de los Estados árabes.
El presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sisi, habló por teléfono con el rey Abdullah II de Jordania y subrayó que la seguridad de Jordania es una parte integral de la seguridad nacional de Egipto. Pidió intensificar los esfuerzos regionales e internacionales para reducir las tensiones.
Las declaraciones egipcias se produjeron horas después de que Estados Unidos y Arabia Saudita llevaran a cabo ataques aéreos conjuntos contra grupos armados respaldados por Irán en varias provincias iraquíes. El Comando Central de los Estados Unidos informó que los ataques tuvieron como objetivo a militantes dirigidos por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.