El ministro de Planificación y Desarrollo Económico, Ahmed Rostom, informó al parlamento que se proyecta que la economía de Egipto crezca un 5,4% para finales del año fiscal 2026/2027, aumentando hasta el 6,8% para el final del plan a mediano plazo en 2029/2030. El gobierno adoptó un escenario de crecimiento prudente ante la incertidumbre regional y global.
Ahmed Rostom presentó ante la sesión plenaria del parlamento las características clave del plan de desarrollo económico y social para 2026/2027, junto con el marco a mediano plazo hasta 2029/2030. Los objetivos se alinean con las directivas del presidente Abdel Fattah Al-Sisi y el primer ministro Mostafa Madbouly, poniendo énfasis en la mejora de las condiciones económicas, la calidad de vida, los servicios públicos, la productividad, así como la seguridad alimentaria y energética.
Se espera que cinco sectores clave contribuyan al 64% del crecimiento en 2026/2027, liderados por la industria manufacturera con un 29%, seguidos por el comercio mayorista y minorista (11,3%), el turismo (9,3%), la construcción (7,2%) y la agricultura (7%). Se proyecta que el PIB a precios corrientes alcance los 24,5 billones de EGP en 2026/2027, frente a los 21,2 billones de EGP al final del año fiscal actual, aumentando a 36,8 billones de EGP para 2029/2030.
La inversión total se establece en 3,7 billones de EGP, con un 41% de inversión pública (1,5 billones de EGP) y un 59% de privada (2,2 billones de EGP), elevando la relación inversión-PIB al 17% con el objetivo de llegar al 20%. El gasto social aumentará, incluyendo un 25% más para salud con el fin de ampliar el seguro médico universal, un 11,5% para educación preuniversitaria y un 57% para protección social.
Rostom señaló que la economía de Egipto mostró resiliencia a pesar de los desafíos globales, logrando un crecimiento del 5,3% en la primera mitad del año fiscal actual en medio del reciente conflicto entre Estados Unidos e Irán. Destacó que el éxito del plan se medirá a través de mejoras en el bienestar de los ciudadanos.