La diputada federal Erika Hilton (PSOL-SP) fue elegida presidenta de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer de la Cámara de Diputados el miércoles 11, convirtiéndose en la primera mujer transexual en el cargo. La elección generó reacciones mixtas, con legisladores de derecha protestando por su representatividad y otros brindando apoyo. Hilton defendió una gestión centrada en los temas plurales de las mujeres y en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.
La Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer fue instalada en la Cámara de Diputados el miércoles 11, y Erika Hilton (PSOL-SP) fue elegida su presidenta por lista única, con 11 votos favorables en la segunda vuelta, tras 10 votos a favor y 12 en blanco en la primera. Laura Carneiro (PSD-RJ) fue elegida como 1.ª vicepresidenta, Adriana Accorsi (PT-GO) como 2.ª, y Socorro Neri (PP-AC) como 3.ª. nnHilton's election, la primera mujer transexual en el puesto, provocó protestas de legisladores de derecha. La diputada Clarissa Tércio (PP-PE) criticó la elección, afirmando: “No puedo felicitar lo ocurrido aquí hoy. Porque la diputada asume esta silla con un peso muy grande, de haber dividido esta comisión, de haber tenido 12 votos en blanco”. Cuestionó la representatividad de Hilton para las mujeres cisgénero, diciendo que “solo quienes viven esta realidad tienen la autoridad para hablar sobre ella”. nnChris Tonietto (PL-RJ) hizo eco de la crítica, advirtiendo que la comisión no debería convertirse en un “escenario político electoral”. El diputado Éder Mauro (PL-PA) respetó a Hilton, pero argumentó que el cargo debería ser ocupado por una mujer cisgénero, citando las altas tasas de feminicidio y las desigualdades salariales. Fuera de la comisión, Paulo Bilynskyj (PL-SP) publicó en redes sociales que Hilton “perdió la elección [...] ante los VOTOS EN BLANCO”. nnDiputadas como Sâmia Bonfim (PSOL-SP), Erika Kokay (PT-DF) y Juliana Cardoso (PT-SP) felicitaron a Hilton. En su discurso, la presidenta electa resaltó que su nominación representa la superación de la “barrera del odio y el prejuicio”. Prometió una gestión plural, enfocada en temas como la violencia contra la mujer, y abogó por combatir el contenido “red pill” en internet y regular las plataformas digitales para enfrentar la misoginia patriarcal.