Una fuerte explosión se produjo el lunes por la noche en un edificio residencial de Mónaco, dejando heridos a tres miembros de una misma familia ucraniana, entre ellos un oligarca. Un sospechoso huyó tras dejar una mochila en la entrada.
La explosión ocurrió poco antes de las 21:00 horas en la Rue Révérend Père Louis Frolla, cerca de la Place des Moulins y la frontera francesa. El gobierno monegasco informó de al menos tres heridos, dos de ellos en estado crítico con pronóstico reservado. Las víctimas son los padres, de unos cincuenta años, y su hijo de 13 años, todos pertenecientes a la misma familia ucraniana. Uno de los progenitores es el oligarca Vadim Ermolaev, un refugiado VIP en Mónaco desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Los tres heridos fueron trasladados a Niza: los dos adultos al CHU Pasteur y el adolescente al Hospital Lenval. Otras cuatro personas fueron atendidas por shock o cortes provocados por la rotura de cristales. El jefe de gobierno, Christophe Mirmand, describió el suceso como «vraisemblablement un attentat» (probablemente un atentado). Es probable que el artefacto contuviera pernos y perdigones.
Un hombre fue captado por las cámaras de seguridad dejando la mochila antes de huir a pie en dirección a Beausoleil. Se activó el Plan Rojo, desplegando a unos cincuenta bomberos, incluidos diez de Francia, y 84 agentes de seguridad pública. Se establecieron controles en la frontera. El alcalde de Niza, Éric Ciotti, calificó el hecho de «tragédie» (tragedia) y expresó su solidaridad.