Los delincuentes han distribuido extensiones falsas de IA en la Google Chrome Web Store para dirigirse a más de 300.000 usuarios. Estas herramientas buscan robar correos electrónicos, datos personales y otra información. El problema resalta los esfuerzos continuos por introducir software de vigilancia a través de canales legítimos.
Las falsas extensiones de IA de Chrome han afectado a más de 300.000 usuarios al intentar recopilar información sensible como correos electrónicos y datos personales. Según informes, los delincuentes están explotando la Google Chrome Web Store para distribuir estas herramientas de vigilancia disfrazadas de funciones legítimas de IA. Estos desarrollos subrayan las vulnerabilidades en los ecosistemas de extensiones de navegadores, donde los actores maliciosos pueden mezclar software dañino con ayudas de productividad cotidianas. Las extensiones estaban diseñadas para recopilar datos de manera encubierta, representando riesgos para la privacidad y la seguridad de los usuarios. Los detalles surgieron en un artículo de TechRadar publicado el 13 de febrero de 2026, que delineó la escala del ataque y los métodos involucrados. No se proporcionó una línea temporal específica para el inicio de la campaña, pero el enfoque sigue siendo la Web Store como punto de distribución. Se aconseja a los usuarios que revisen y eliminen extensiones sospechosas, aunque las implicaciones más amplias para la seguridad de la plataforma no se detallaron en la información disponible.