En Cali, Francisco Sadoct Alzate Jaramillo ha fundado Soccer4All Lab, un proyecto gratuito de fútbol terapéutico para niños con habilidades cognitivas especiales. Inspirado por protestas en su centro médico en 2024, el ingeniero y amante del deporte combina metodologías deportivas y terapéuticas para fomentar sonrisas y desarrollo social. Actualmente, acoge a 25 niños con condiciones como autismo y síndrome de Down.
Francisco Sadoct Alzate Jaramillo, ingeniero, tecnólogo en deporte y administrador de un centro médico, cambió su trayectoria profesional en 2024 durante una protesta en la IPS donde labora. Allí, madres de niños con autismo expresaron frustraciones por demoras en citas médicas. Escuchando más allá de los reclamos, junto a una neuropsicóloga, identificó la necesidad de espacios de esparcimiento y movimiento para estos niños fuera de los consultorios.
Su pasión por el fútbol y el deseo de una escuelita propia se unieron a esta demanda social. Se formó durante un año en abordaje terapéutico del autismo en Colombia y Estados Unidos. Desarrolló una metodología que integra el enfoque deportivo de la Federación de Fútbol de Estados Unidos con el método ABA (Applied Behavior Analysis), usado en terapias para niños en el espectro autista.
Así surgió Soccer4All Lab, un proyecto sin fines de lucro que atiende gratuitamente a 25 niños con habilidades cognitivas especiales, incluyendo autismo, síndrome de Down y enfermedades huérfanas. Paralelamente, fundó la Fundación ECEA (Enseñando con el Alma) para sostener la iniciativa.
El objetivo no es formar atletas de élite, sino generar sonrisas. “Este proyecto es de sonrisas”, afirma Francisco. Su modelo de entrenamiento 'Play-Practice-Play' prioriza el juego inmediato con el balón, rechazando rutinas tradicionales. Los niños aprenden mejor imitando a otros que siguiendo instrucciones verbales o pictogramas.
El enfoque crea un entorno exclusivo para niños con condiciones similares, no integración convencional. “Aquí todos los niños tienen una condición. Esto no es inclusión por foto. Esto es inclusión real”, explica. Las sesiones ocurren los martes y sábados, permitiendo a padres socializar y observar. El progreso se mide en logros sociales, como niños que preparan su maleta con anticipación o ayudan a compañeros.
El compromiso familiar es esencial; el acceso gratuito actúa como filtro de dedicación. “Llevar a un niño a las 8 a. m. un sábado habla de amor y dedicación”, dice. A pesar de rechazos iniciales de la Escuela Nacional del Deporte y su IPS, el proyecto creció por recomendaciones boca a boca. Incluye salidas al estadio del Deportivo Cali y paseos en Buga.
El contacto se realiza vía Instagram @soccer4all_lab, donde Francisco responde personalmente. Abierto desde los 4 años, incluye participantes hasta de 33 años. En este espacio, las diferencias se celebran, forjando una comunidad de risas y abrazos.