El martes, la Asamblea Nacional aprobó la cadena perpetua para los autores de violaciones en serie a menores de 15 años con 258 votos a favor y 84 en contra.
La medida, respaldada por el gobierno tras el caso Lyhanna, forma parte de un proyecto de ley más amplio sobre la protección de la infancia. Dicho proyecto fue adoptado posteriormente por 378 votos a favor y 7 en contra. Los debates estuvieron marcados por intensos intercambios entre los distintos grupos. La izquierda denunció una disposición represiva y reclamó más recursos para las investigaciones, mientras que la derecha y el Rassemblement National defendieron la necesidad de aplicar sanciones severas. La sesión estuvo marcada por incidentes, incluyendo interpelaciones y llamadas al orden por parte de la presidenta Yaël Braun-Pivet. Los diputados del Rassemblement National calificaron notablemente a un legislador socialista de «collabo».