Una francesa de 73 años, médico jubilada residente en Brasil desde hacía varios años, fue asesinada el 8 de marzo en su apartamento de Joao Pessoa. Su pareja, de 59 años, metió el cadáver en una maleta e hizo que un vagabundo lo quemara en la calle. El sospechoso apareció muerto más tarde, degollado.
El asesinato ocurrió el domingo 8 de marzo de 2026 en el apartamento de la víctima en Joao Pessoa, capital del estado de Paraiba, en el noreste de Brasil, según el comisario Thiago Cavalcanti, encargado de la investigación. El médico jubilado, de 73 años, vivía en Brasil desde hacía varios años. El médico forense Flavio Fabres declaró que la muerte fue causada por "lesiones torácicas (...) producidas por un objeto contundente, probablemente un cuchillo". La pericia médico-legal aún no está completa y "todavía no es posible establecer si el crimen fue premeditado", declaró el comisario a la AFP el 17 de marzo de 2026. Dos días después, la pareja, de 59 años, metió el cadáver en una maleta grande. Las cámaras de vigilancia le captaron saliendo del edificio con él. Pagó a un vagabundo para que lo quemara en la calle. El 12 de marzo, cuando la policía buscaba una orden de detención contra él, lo encontraron muerto y degollado. Los investigadores barajan la hipótesis de que fue asesinado "en represalia" por una facción criminal local por haber atraído a la policía a la zona. El comisario Cavalcanti se puso en contacto con las autoridades francesas, que se comprometieron a localizar a sus familiares. El consulado de Francia en Recife no respondió inmediatamente.