Las salas de consumo de drogas de bajo riesgo en París y Estrasburgo, abiertas en 2016, se enfrentan al cierre el 31 de diciembre sin una votación de prórroga. Su destino depende de una enmienda gubernamental al presupuesto de la seguridad social que se debate en la Asamblea Nacional. Los cuidadores destacan la efectividad probada de estas instalaciones.
La Dra. Elisabeth Avril, que ha defendido el proyecto 'halte soins addictions' de París desde antes de su apertura en 2016, expresa su cansancio por un debate interminable. '¿Qué más se necesita para garantizar una financiación permanente de la sala?', pregunta durante la inauguración de la instalación de París el jueves 6 de noviembre de 2025.
París y Estrasburgo son las únicas dos ciudades de Francia que acogen estas salas de consumo de drogas de bajo riesgo, que operan bajo un régimen experimental durante nueve años. Sin una acción legislativa antes de fin de año, podrían cerrar el 31 de diciembre.
El futuro de las instalaciones depende de una enmienda gubernamental al proyecto de ley de financiación de la seguridad social, que actualmente se debate en la Asamblea Nacional. La enmienda propone no una permanencia total, sino una prórroga del experimento hasta el 31 de diciembre de 2027. Sin embargo, depende del destino general del proyecto de ley, que enfrenta un camino parlamentario caótico similar al del presupuesto.
Elisabeth Avril señala que todas las pruebas de eficacia han sido proporcionadas. En un artículo de opinión publicado en Le Monde el jueves, un grupo de cuidadores afirma: 'Estos lugares son la respuesta más efectiva y humana al consumo de drogas en la calle. Todas las evaluaciones lo confirman: científicamente, socialmente, de manera concreta, funciona'. Estas evaluaciones subrayan el valor de las 'haltes soins addictions' (HSA) en la mitigación de los riesgos relacionados con las drogas.