El New York Times publicó un reportaje e entrevista con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad de México, presentándolo como un funcionario eficaz y leal a la presidenta Claudia Sheinbaum. La cobertura positiva coincide con elogios del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, sobre los esfuerzos mexicanos en seguridad. El artículo destaca a García Harfuch como el sucesor natural de Sheinbaum, en un contexto de alta preocupación por la inseguridad en el país.
El viernes pasado, The New York Times publicó un reportaje e entrevista con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México. Desde la perspectiva de Palacio Nacional, esta cobertura en el diario de mayor circulación en Estados Unidos representa un éxito, ya que proyecta a García Harfuch como un funcionario impecable, eficaz, disciplinado y leal a la presidenta Sheinbaum. La entrevista fue amable, sin preguntas incómodas.
Casi simultáneamente, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declaró que “el gobierno de México está haciendo más en este momento en el tema de seguridad que jamás en su historia”. Esta visibilidad positiva ayuda al gobierno de Sheinbaum a contrarrestar amenazas retóricas de la Casa Blanca, incluyendo posibles acciones unilaterales del ejército estadounidense en territorio mexicano.
Sin embargo, el protagonismo de García Harfuch llama la atención: el reportaje lo señala como 'ampliamente' visto como el sucesor natural de la presidenta. En regímenes democráticos normales, los funcionarios de seguridad evitan ganar peso político propio, prefiriéndose perfiles bajos o técnicos. Ejemplos históricos incluyen a Vladimir Putin en Rusia, Hugo Chávez en Venezuela y Abdel Fattah el-Sisi en Egipto, quienes se convirtieron en líderes autoritarios.
García Harfuch ha ascendido bajo la Cuarta Transformación (4T), en un México con estabilidad política pero crisis delictiva grave. La inseguridad preocupa al 64% de los mexicanos, según el INEGI, superando a la salud (35%). Para una candidatura presidencial en 2030, enfrenta riesgos: replicar éxitos locales a nivel nacional, donde los homicidios bajaron 18% en 2025 gracias a arrestos de generadores de violencia, pero persisten problemas como desapariciones y cobro de cuota. Además, debe equilibrar acciones contra redes criminales protegidas por alcaldes y gobernadores de su coalición, sin alienar al oficialismo.
La historia de Genaro García Luna, exsecretario con nexos al crimen, ilustra estos peligros: su Policía Federal fue costosa e ineficaz, con un aparato de espionaje repudiado. Se espera que García Harfuch marque una diferencia positiva para las instituciones policiales mexicanas.