El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, elogió la cooperación de México en materia de seguridad bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, destacando que el gobierno mexicano está haciendo más que nunca en este tema. Rubio contrastó esta colaboración con la falta de cooperación de Venezuela, acusándola de aliarse con grupos criminales. Esta declaración se dio en una rueda de prensa sobre planes de seguridad fronteriza y contra el narcotráfico impulsados por la administración Trump.
En una rueda de prensa reciente, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, reconoció el esfuerzo de México en la lucha contra el narcotráfico. "El Gobierno de México está haciendo más en este momento en el tema de seguridad que jamás en su historia", declaró Rubio, al responder sobre la cooperación de países latinoamericanos en los planes de seguridad fronteriza y antinarcóticos de la administración de Donald Trump.
Rubio enfatizó que, aunque queda mucho por hacer en la batalla contra el narcotráfico, existe una cooperación valiosa. Identificó a los grupos de tráfico de estupefacientes como "la amenaza más primordial" para el continente americano. Mencionó a otros aliados en la región, como Panamá, Costa Rica, Ecuador, El Salvador y República Dominicana, que trabajan conjuntamente con Washington.
En contraste, Rubio criticó duramente a Venezuela. "Tenemos un régimen ilegítimo que no solo no coopera con Estados Unidos, sino que coopera con elementos criminales, como por ejemplo el ELN y las FARC", aseguró. Desde el verano, Estados Unidos ha desplegado fuerzas militares en el Caribe para presionar al gobierno de Nicolás Maduro, al que acusa de liderar el Cartel de los Soles. Como parte de estas operaciones, las autoridades estadounidenses destruyeron más de 30 lanchas sospechosas de narcotráfico. Incluso, Donald Trump ha declarado que no descarta una guerra contra Venezuela.
Respecto a un reciente llamado de Maduro al Ejército Colombiano para colaborar en la paz regional, Rubio lo descartó como no serio. Además, criticó al presidente colombiano Gustavo Petro, llamándolo "un individuo inestable", y afirmó que no permitirán que sus declaraciones afecten la relación estratégica entre Estados Unidos y Colombia, construida durante décadas.