El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se comunicó con el canciller argentino Pablo Quirno para discutir la situación en Venezuela tras la operación militar que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Rubio agradeció la cooperación de Argentina en la lucha contra el narcoterrorismo y el fortalecimiento de la seguridad regional. La llamada ocurrió en un contexto de apoyo público argentino al operativo estadounidense, aunque con desajustes en las visiones sobre la transición política en Venezuela.
El 6 de enero de 2026, Marco Rubio, secretario de Estado bajo la administración de Donald Trump, mantuvo una conversación telefónica con Pablo Quirno, ministro de Relaciones Exteriores de Argentina. La comunicación se centró en el reciente ataque en Venezuela del 3 de enero, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos para ser juzgado por narcotráfico en Nueva York.
Según el Departamento de Estado, Rubio expresó su gratitud por la "continua cooperación de la Argentina para combatir el narcoterrorismo y fortalecer la seguridad en nuestra región". Esta llamada se produjo en medio de la Operación Resolución Absoluta, una acción bélica estadounidense que ha generado divisiones internacionales y ha dejado a Venezuela al borde del colapso institucional.
El gobierno argentino, liderado por Javier Milei, emitió un comunicado horas después del operativo, celebrando la "decisión y determinación" de Estados Unidos y calificando a Maduro como jefe del Cartel de los Soles, organización declarada terrorista por Argentina en agosto de 2025. El texto expresó expectativas de que los eventos permitieran al pueblo venezolano recuperar la democracia, respaldando a figuras opositoras como María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, y Edmundo González Urrutia.
Sin embargo, surgieron contradicciones: Trump desairó públicamente a Machado, describiéndola como una dirigente sin respeto en su país, y la transición quedó a cargo de la presidenta interina Delcy Rodríguez. Fuentes diplomáticas indicaron que Estados Unidos negocia directamente con sectores del chavismo para una continuidad institucional controlada.
Análisis en Foreign Affairs, de Juan S. González, plantea tres escenarios para la transición: una pacífica con garantías de seguridad, una continuidad criminalizada que preserve estructuras coercitivas, o una escalada que atrape a Washington en compromisos prolongados. La llamada entre Rubio y Quirno resalta la alianza estratégica entre ambos gobiernos, enmarcada en la doctrina de seguridad de Trump que prioriza América Latina frente a influencias china y rusa.