La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, no tiene previsto salir del país pronto, según el ministro de Comunicación Freddy Ñáñez, mientras el gobierno denuncia la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y busca vías diplomáticas con Washington y Bogotá.
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses el sábado en Caracas, junto a su esposa Cilia Flores, ha generado una crisis en Venezuela. Delcy Rodríguez, juramentada como presidenta interina, denuncia la acción como una "agresión criminal, ilegítima e ilegal" que causó más de un centenar de muertes entre civiles y militares, además de violaciones al Derecho Internacional, incluyendo la inmunidad de Maduro y Flores.
El ministro Freddy Ñáñez afirmó en Telegram: "Estamos concentrados como Gobierno en la agenda interna para garantizarle a nuestro pueblo su derecho a la paz y la estabilidad". Esto contradice declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien en una entrevista con El País el viernes indicó que Rodríguez le pidió dos semanas para evaluar la situación interna antes de visitar Bogotá. Petro describió a Rodríguez como presionada por dentro y fuera, acusada de traidora, y enfatizó la necesidad de unir al pueblo venezolano para evitar divisiones y colonización.
Rodríguez confirmó una llamada telefónica con Petro el viernes, informándole sobre los ataques armados y violaciones internacionales. También conversó con los presidentes de Brasil y España, expresando gratitud especial a Luiz Inácio Lula da Silva por el apoyo de Brasil en momentos críticos.
A pesar de las denuncias, el gobierno venezolano evalúa una vía diplomática con Estados Unidos para abordar las consecuencias de la captura y avanzar en una "agenda de trabajo de interés mutuo", incluyendo el restablecimiento de misiones diplomáticas. Jorge Rodríguez, hermano de Delcy y presidente del Congreso, anunció la liberación de presos locales y extranjeros como gesto de paz, incluyendo cinco ciudadanos españoles y dos figuras de la oposición. Trump respondió cancelando nuevos ataques militares y aludiendo a mejoras en las relaciones, mientras se reúne con ejecutivos petroleros para discutir la reconstrucción del sector en Venezuela.
John McNamara, encargado de negocios de EE.UU. en Colombia, viajó a Venezuela para evaluar la reapertura de la embajada en Caracas. Colombia, que comparte 2.219 km de frontera con Venezuela y ha recibido millones de migrantes por la crisis, mantiene relaciones tensas; Petro no reconoció la victoria electoral de Maduro.
Este equilibrio entre desafío y apaciguamiento refleja los esfuerzos de Rodríguez por manejar la ira interna mientras busca estabilidad regional.