El Senado de Estados Unidos, controlado por republicanos, dio un revés a Donald Trump al avanzar una resolución que busca prohibir nuevas acciones militares contra Venezuela tras la operación para capturar a Nicolás Maduro. Cinco senadores republicanos se unieron a los demócratas en la votación inicial. Trump criticó duramente la medida y amenazó con vetarla.
El 8 de enero de 2026, el Senado de Estados Unidos, bajo control republicano, avanzó una legislación que se opone a nuevas acciones militares en Venezuela, en un inusual desafío al presidente Donald Trump. Esta medida surge tras la operación 'Resolución Absoluto', ordenada por Trump para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, sin consulta previa al Congreso.
Cinco senadores republicanos —Susan Collins, Lisa Murkowski, Todd Young, Rand Paul y Josh Hawley— cruzaron líneas partidarias y se unieron a todos los demócratas en una votación de procedimiento. Los legisladores de ambos partidos expresaron preocupación por la falta de consulta y por el riesgo de un compromiso militar prolongado. Trump respondió en redes sociales: “Esta votación obstaculiza gravemente la autodefensa y la seguridad nacional de Estados Unidos, e interfiere con la autoridad del presidente como comandante en jefe”. Advirtió que los republicanos involucrados deberían sentirse “avergonzados”.
Entre los motivos, Todd Young señaló en un comunicado: “El presidente Trump hizo campaña contra las guerras eternas. Una campaña prolongada en Venezuela que involucre a las fuerzas armadas de EU, incluso si no fue intencional, sería lo opuesto al objetivo del presidente de poner fin a los enredos en el exterior”. Susan Collins, enfrentando reelección en Maine, agregó: “Creo que invocar la Ley de Poderes de Guerra en este momento es necesario, dadas las declaraciones del presidente sobre la posibilidad de desplegar tropas y un compromiso sostenido ‘administrando’ Venezuela, con lo que no estoy de acuerdo”.
Rand Paul, conocido por su postura aislacionista, ha criticado históricamente acciones militares sin aprobación congressional. La mayoría de republicanos, incluyendo Mitch McConnell, apoyan a Trump, pero temen un conflicto indefinido.
La resolución aún requiere aprobación final en el Senado la próxima semana, antes de ir a la Cámara de Representantes, que probablemente la rechazará. Trump ha adelantado que la vetará si pasa. Demócratas amenazan bloquear fondos, aunque es improbable que supere un veto presidencial.