En una operación militar quirúrgica, fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano nicolás maduro y a su esposa cilia flores en la madrugada del 3 de enero de 2026, trasladándolos a nueva york para enfrentar cargos por narcotráfico. La acción ha generado reacciones mixtas en el mundo, con celebraciones en venezuela y críticas por la violación de soberanía. Esto reconfigura el panorama geopolítico regional, con implicaciones para países como méxico.
La captura de nicolás maduro ocurrió tras un despliegue militar estadounidense en el caribe, que incluyó acciones contra embarcaciones presuntamente involucradas en el tráfico de drogas. Maduro había desafiado públicamente a donald trump, invitándolo a 'venir por mí' desde el palacio de miraflores. La operación, descrita como extremadamente veloz, se ejecutó sin mayores bajas y resultó en el traslado inmediato de maduro y su esposa a nueva york, donde enfrentan acusaciones relacionadas con el cártel de los soles, una red de narcotráfico vinculada al régimen venezolano.
En venezuela, multitudes celebraron la detención, mientras que en otros países hubo protestas contra la intervención armada. El presidente trump declaró que esto facilitará la administración y reconstrucción de venezuela, incluyendo la recuperación de sus reservas petroleras. El secretario de estado, marco rubio, enfatizó que otros gobiernos deberían preocuparse, enviando un mensaje sutil a naciones como méxico.
El evento introduce incertidumbre geopolítica. Fuentes indican que la producción petrolera venezolana, reducida por sanciones, no provocará un shock inmediato en los mercados, pero aumenta la volatilidad de precios debido al riesgo geopolítico. Para méxico, bajo tensión bilateral por narcotráfico y migración, representa lecciones sobre soberanía y fortalecimiento institucional. Analistas destacan que la acción no busca solo recursos, sino restaurar el orden de seguridad hemisférica, con posibles repercusiones en la lucha contra cárteles mexicanos.
Reacciones incluyen la defensa de maduro por el expresidente andrés manuel lópez obrador, quien lo llamó un 'secuestro' y atentado a la soberanía venezolana, generando fricciones internas en morena. Delcy rodríguez asumió como presidenta interina, reconocida por las fuerzas armadas venezolanas.