Las fuerzas de EE. UU. invadieron Venezuela el sábado (3) y capturaron al dictador Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en Caracas, acusados de narcoterrorismo y narcotráfico. Maduro será juzgado en Nueva York el lunes (5), mientras Delcy Rodríguez asume el poder interino con apoyo militar. La acción provocó condenas regionales por violación de la soberanía y protestas en ambos países.
La operación militar de EE. UU. en Venezuela, lanzada en las primeras horas del sábado (3), marcó la mayor intervención estadounidense en América Latina en décadas. Tropas de élite capturaron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores en el Fuerte Tiuna en Caracas, transportándolos en helicóptero al barco Iwo Jima y luego a Nueva York. Maduro, acusado de liderar el Cartel de los Soles y conspirar con grupos como las FARC y el cártel de Sinaloa, enfrentará juicio por narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión ilegal de armas de fuego. Una recompensa de 50 millones de dólares (271 millones de reales) pendía contra él desde 2020.
Donald Trump anunció que EE. UU. "administrará" Venezuela temporalmente, abriendo el sector petrolero a empresas estadounidenses, enfocándose en reducir la migración y las drogas. Sin embargo, datos de la ONU y la DEA cuestionan la narrativa: Venezuela no es un gran productor de cocaína ni una ruta primaria hacia EE. UU., priorizando flujos desde Colombia y México. Trump recientemente perdonó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por crímenes similares.
En Caracas, Delcy Rodríguez consolidó el poder con el respaldo del ministro de Defensa Vladimir Padrino, quien condenó el "secuestro cobarde". Protestas pro-Maduro, involucrando a la policía y colectivos, exigieron su liberación, mientras opositores como Edmundo González se declararon presidente, instando a la lealtad militar. La CELAC, en una reunión de emergencia, se dividió: Brasil, México y otros condenaron la violación de la Carta de la ONU, pero sin consenso.
En EE. UU., manifestaciones en ciudades como Nueva York y Chicago criticaron la acción como una "guerra innecesaria". El analista Brian Winter ve un retorno al Corolario Roosevelt, con riesgos de nacionalismo antiamericano. Informes indican 40 a 80 muertes venezolanas; sin bajas militares estadounidenses.