Fuerzas especiales de Estados Unidos detuvieron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en una operación nocturna llamada 'Resolución Absoluta' en Caracas, el 3 de enero de 2026. La misión, que involucró más de 150 aeronaves, culminó meses de presión del gobierno de Donald Trump contra el régimen chavista. Maduro enfrentará cargos por narcoterrorismo en Nueva York.
Operación 'Resolución Absoluta': Detalles de la captura
La operación 'Resolución Absoluta', ejecutada entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de enero de 2026, fue una misión encubierta planeada por meses con participación de la CIA y otras agencias estadounidenses. Más de 150 aeronaves, incluyendo helicópteros que volaron a 30 metros sobre el mar, despegaron desde 20 bases en la región. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, explicó en una rueda de prensa junto a Donald Trump que se pospuso varios días por condiciones climáticas, pero se activó cuando fueron óptimas.
Los ataques se centraron en Caracas y estados como Miranda, Aragua y La Guaira, desactivando sistemas de defensa aérea. Las fuerzas llegaron al complejo de Maduro alrededor de la 1:01 hora de Washington (aproximadamente 2:00 a.m. local), enfrentando fuego de resistencia venezolana que dañó un helicóptero, aunque sin bajas estadounidenses. Trump relató que Maduro y Flores fueron capturados en su domicilio en pijama, antes de que pudieran entrar a una 'habitación del pánico' con puertas de acero. 'Intentó entrar, pero se abalanzaron sobre él tan rápido que no lo logró', dijo el presidente.
Tras la detención, con Maduro vendado y esposado, los trasladaron en helicóptero al buque USS Iwo Jima, que los lleva a Nueva York. La fiscal Pam Bondi anunció juicios por conspiración de narcoterrorismo, acusaciones de 2020 renovadas, incluyendo importación de cocaína y posesión de armas. Esta acción sigue una campaña de Trump: recompensa de 50 millones de dólares por Maduro, operación 'Lanza del Sur' contra narcotráfico y bloqueo de petroleros.
Trump afirmó que EU dirigirá Venezuela hasta una transición, manteniendo contacto con la vicepresidenta Delcy Rodríguez. El gobierno venezolano denunció una 'gravísima agresión militar'. México, bajo Claudia Sheinbaum, criticó los bombardeos como violación de la Carta de la ONU, defendiendo la autodeterminación.