Un operativo militar estadounidense culminó este sábado 3 de enero de 2026 con la captura y extradición del presidente venezolano Nicolás Maduro, tras bombardeos en Caracas que incluyeron al menos siete explosiones. Simultáneamente, un juez de Nueva York desclasificó una acusación ampliada que lo señala como líder de una red de narcotráfico. El gobierno venezolano acusa a Estados Unidos de buscar apoderarse de sus recursos petroleros.
El 3 de enero de 2026, alrededor de las 2:00 horas, Caracas experimentó al menos siete explosiones y sobrevuelos de aeronaves a baja altura, como parte de un operativo estadounidense que resultó en la captura de Nicolás Maduro. Testigos como Carmen Hidalgo, una oficinista de 21 años, describieron el pánico: “Todo el suelo tembló. Es horrible. Oímos explosiones y aviones a lo lejos”. Las detonaciones se reportaron en Fuerte Tiuna, sede del Ministerio de Defensa, y la Base Aérea La Carlota.
El gobierno venezolano denunció los bombardeos como un ataque para apoderarse de recursos como petróleo y minerales. El presidente colombiano Gustavo Petro exigió reuniones urgentes en la ONU y OEA, publicando en X: “En este momento bombardean Caracas. Alerta a todo el mundo han atacado a Venezuela. Bombardean con misiles”.
Esta acción forma parte de una campaña militar de Estados Unidos iniciada en septiembre de 2025, con 35 ataques confirmados contra embarcaciones de contrabando hasta el 2 de enero, causando al menos 115 muertes. Donald Trump justificó las operaciones como necesarias para frenar el flujo de drogas, declarando un “conflicto armado” con cárteles. El viernes previo, Venezuela se mostró abierta a negociar contra el narcotráfico, pero acusó a EE.UU. de forzar un cambio de régimen por sus reservas petroleras.
Paralelamente, un juez federal en el distrito sur de Nueva York, Alvin K. Hellerstein, desclasificó una imputación sustitutiva que amplía la acusación de 2020 contra Maduro. Lo señala como líder del “Cártel de los Soles”, una red que usó el Estado venezolano para traficar 200-250 toneladas de cocaína anuales a EE.UU. durante dos décadas. Se agregan cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos con armas, implicando a su esposa Cilia Flores, un hijo y Diosdado Cabello, totalizando seis acusados. Alianzas incluyen FARC, ELN, Cártel de Sinaloa, Zetas y Tren de Aragua, usando pasaportes diplomáticos y rutas protegidas.
La acusación describe al gobierno de Maduro como ilegítimo, citando cuestionamientos a sus elecciones de 2018 y 2024, y la no reconocimiento por más de 50 países. En septiembre de 2025, Marco Rubio lo llamó “fugitivo de la justicia” y elevó la recompensa a 50 millones de dólares. Precedentes incluyen juicios a Manuel Antonio Noriega y Juan Orlando Hernández en EE.UU.