En respuesta a las declaraciones del presidente Donald Trump contra Gustavo Petro, el gobierno colombiano convocó concentraciones en plazas públicas, como en Neiva, donde académicos, sindicalistas y ciudadanos discutieron la soberanía nacional frente al intervencionismo estadounidense. Estas movilizaciones evocan tensiones históricas de la Guerra Fría, con énfasis en la defensa de la autodeterminación latinoamericana. Voces expertas alertan sobre la imprevisibilidad de la política exterior de EE.UU. en un mundo multipolar.
El miércoles por la tarde, en la plaza central de Neiva, Huila, se reunieron dirigentes sindicales y empleados públicos en una concentración convocada por el gobierno de Gustavo Petro Urrego. Esta acción respondía a los discursos de Donald Trump, que incluyeron referencias hostiles hacia el mandatario colombiano. Bajo la estatua del general Francisco de Paula Santander, instalada desde 1940, oradores como Hernando Gutiérrez Hoyos, vicepresidente del sindicato de profesores universitarios, dirigieron mensajes a través de un sistema de amplificación limitado.
El profesor Miller Dussán Calderón, de la Universidad Surcolombiana, comparó la situación actual con la década de 1960, cuando movimientos subversivos surgieron en el contexto de la Guerra Fría y la influencia hegemónica de Estados Unidos en América Latina. "Durante la década de los 60 entraron en escena los movimientos subversivos en el marco de la Guerra Fría", explicó, añadiendo que el imperialismo buscaba extender su influencia y contrarrestar ejemplos como la Revolución Cubana de 1959. Respecto a la doctrina de seguridad nacional de EE.UU., Dussán señaló que busca asegurar el dominio global frente a potencias como China y Rusia, mediante reestructuraciones económicas y hegemonía mundial.
En Ibagué, la profesora Marcela Valencia Toro, de la Universidad del Tolima, describió la política estadounidense como intervencionista y peligrosa para el continente, destacando la falta de respeto de Trump por instituciones. "El escenario sí tiene una diferencia importante con respecto al sistema internacional por las disputas que se generan con unos gobiernos que actúan con una perspectiva de búsqueda de una hegemonía global", afirmó, advirtiendo sobre la inestabilidad y la ausencia de alianzas sólidas en Latinoamérica.
Líderes sindicales como Blanca Eliana Ramírez Silva, presidenta del sindicato de la DIAN en Neiva, enfatizaron la defensa de lo público y la soberanía interna. Juan Pablo Tovar Paredes, de la CUT Huila, vinculó la lucha sindical con la capacidad de decidir el futuro nacional. Similarmente, José Luis Franco Rincón, del SENA, y Jan Jefferson Pacheco Quevedo, de ADIH, subrayaron la autodeterminación como bandera de sus organizaciones.
Académicos propusieron que las universidades regionales aborden la geopolítica multipolar, con crisis globales como económicas y climáticas, mediante metodologías holísticas. En escenas cotidianas, un pescador artesanal como Alirio Perdomo defendió la soberanía contra intereses multinacionales en el río Magdalena, mientras vendedores ambulantes y quema de banderas estadounidenses ilustraban el sentir popular.