La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses ha generado confusión y divisiones en Chile. El presidente Gabriel Boric condenó la intervención militar, mientras la oposición exige respaldo a la acción y la izquierda muestra diferencias internas. Expertos advierten que el régimen venezolano no ha caído y persiste la incertidumbre sobre el futuro del país.
El sábado, una operación militar liderada por Estados Unidos culminó con la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, desatando reacciones inmediatas en Chile. El presidente Gabriel Boric condenó la acción, afirmando que 'hoy es Venezuela. Mañana podría ser cualquier otro' y que sienta un 'precedente extremadamente peligroso para la estabilidad regional y global'. Esta postura generó críticas de la derecha chilena, que exige un respaldo inequívoco al intervencionismo estadounidense.
El senador Iván Moreira (UDI), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, demandó 'una postura clara, firme, sin ambigüedad, frente a la dictadura encabezada por Maduro' y criticó el 'doble estándar' del gobierno. La comisión citará al canciller Alberto Van Klaveren el 13 de enero para aclarar la posición chilena y discutir un posible corredor humanitario. Otros opositores, como el diputado Diego Schalper (RN), argumentaron que el gobierno se apresuró, invocando la Convención de Palermo y la intervención humanitaria ante violaciones sistemáticas. El senador Rojo Edwards y Felipe Kast (Evópoli) acusaron a Boric de inconsistencias y defendieron la captura como un paso contra un dictador que violó el derecho internacional.
En el oficialismo, la diputada Coca Ñanco (Frente Amplio) y el senador Juan Ignacio Latorre respaldaron a Boric por defender el derecho internacional y la no intervención. El presidente del PC, Lautaro Carmona, valoró la posición, pero la diputada Nathalie Castillo instó a exigir la libertad de Maduro. El diputado Raúl Soto (PPD) elogió la respuesta pero pidió más empatía con el pueblo venezolano.
El senador José Miguel Insulza (PS) expresó confusión: 'Aquí los venezolanos festejaban, decían ‘vamos a volver a nuestro país’, pero nada está claro, no ha caído el régimen'. Destacó que Delcy Rodríguez actúa como presidenta encargada, exigiendo el retorno de Maduro, mientras Donald Trump margina a opositores como María Corina Machado y Edmundo González, y habla de controlar el petróleo venezolano. Insulza calificó de apresuradas las conclusiones sobre la caída del régimen y elogió la prudencia de Boric.