Tras el asalto estadounidense 'Absolute Resolve' que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro y mató a gran parte de su escolta de seguridad, han surgido nuevas condenas de la Unión Africana, Sudáfrica y otros, mientras las reacciones varían a nivel global en medio de llamadas a la intervención de la ONU.
El ministro de Defensa venezolano Vladimir Padrino confirmó en un discurso televisado el domingo que gran parte del equipo de seguridad de Maduro fue abatido durante el asalto estadounidense del sábado, aunque no se proporcionaron cifras exactas. Apoyó la pretensión de la vicepresidenta Delcy Rodríguez a la presidencia interina y movilizó a las fuerzas armadas para defender la soberanía.
El presidente de EE.UU. Donald Trump advirtió a Rodríguez que 'podría pagar un precio mayor que el líder derrocado Nicolás Maduro si no hace lo correcto', haciendo eco de su elogio previo a la operación.
La Unión Africana calificó la situación de 'preocupante', instando al diálogo político y a una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, expresando solidaridad con Venezuela. La Cancillería sudafricana denunció el asalto como una violación de la Carta de la ONU, exigiendo una reunión urgente del CSNU.
Una coalición de Brasil, Chile, Colombia, México, España y Uruguay rechazó las 'acciones militares unilaterales' como ilegales y de riesgo para civiles, abogando por el diálogo sin injerencia.
El presidente francés Emmanuel Macron respaldó una transición liderada por la figura opositora Edmundo González Urrutia. La canciller alemana Friedrich Merz enfatizó el derecho internacional en cualquier cambio de gobierno. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu elogió el liderazgo de Trump, en contraste con el 'profundo shock' de China y su condena al uso de la fuerza. En Nigeria, el exsenador Shehu Sani criticó la falta de aprobación congressional de EE.UU. y el respeto a la soberanía. La ONU advirtió de amenazas a la estabilidad regional.
Estas reacciones se suman a las respuestas iniciales al asalto, que causó al menos 40 muertes venezolanas y el traslado de Maduro a Nueva York por cargos de narcoterrorismo.