Gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay han emitido un comunicado conjunto condenando las acciones unilaterales de Estados Unidos en Venezuela, que culminaron con la detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. La operación militar, realizada el 3 de enero de 2026, ha generado una ola de reacciones internacionales, con llamados a resolver la crisis por vías pacíficas. Pedro Sánchez ha reiterado la necesidad de diálogo sin injerencias externas.
El 3 de enero de 2026, fuerzas especiales estadounidenses, incluyendo las Delta Force, llevaron a cabo una operación militar en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro, presidente del país, y su esposa, la diputada Cilia Flores. Maduro fue trasladado a Nueva York y recluido en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, acusado de narcoterrorismo y liderazgo del presunto Cártel de los Soles. La acción, descrita como 'quirúrgica' por la administración de Donald Trump, incluyó bombardeos en Caracas y otros puntos estratégicos, sin aprobación del Congreso de EE.UU.
En respuesta, España, junto a Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, publicó un comunicado conjunto expresando 'profunda preocupación y rechazo' ante las 'acciones militares ejecutadas unilateralmente'. El texto advierte que estas violan el derecho internacional, la soberanía y la Carta de las Naciones Unidas, constituyendo un 'precedente sumamente peligroso para la paz y la seguridad regional'. Los firmantes, liderados por gobiernos de izquierda como el de Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva, reclaman una resolución 'exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano'.
Sánchez condenó 'con rotundidad' la intervención en una carta a la militancia socialista, enfatizando que España defiende el derecho internacional. Lula calificó los actos como 'una afrenta gravísima' a la soberanía venezolana. En Venezuela, miles de chavistas protestaron en Caracas exigiendo la liberación de Maduro, mientras la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada. La CELAC no alcanzó consenso en una reunión ministerial, con divisiones entre condenas y celebraciones por líderes como Javier Milei.
La ONU convocará una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad el lunes, impulsada por Colombia y respaldada por Rusia y China. Amnistía Internacional alertó sobre violaciones al derecho internacional y riesgos para los derechos humanos.